El virrey Sámano huye de la ciudad, y el virreinato deja de ser efectivo. Sin embargo, España ejercía su poder en varias ciudades del virreinato y sus zonas de influencia: Quito, Pasto, Popayán, Cartagena de Indias, Santa Marta, Caracas y en 1821 con la batalla de Bomboná, la cual, siendo un desastre táctico para ambos ejércitos, da una ventaja estratégica para las fuerzas republicanas que pronto logran el control total del actual territorio de Colombia logrando así la liberación de los actuales Ecuador y Venezuela. Así, para todos efectos, en 1822 los realistas habían perdido el control de lo que alguna vez fue el Virreinato de la Nueva Granada.