Bicentenario Viernes, Mar 19 2010 

La Importancia del Bicentenario de la Independencia Lunes, Mar 15 2010 

El Bicentenario de la Independencia Local y Nacional es de vital importancia para el país. Es un tema muy atractivo para la comunidad y para los medios de comunicación que tendrán la  oportunidad de abordar en sus espacios temas actuales y de impacto ciudadano.

Toda la información que se entregue a la comunidad sobre esta conmemoración y las actividades programadas en el marco de la misma, son relevantes para nuestro desarrollo como ciudad, región y país.

La falta de pertenencia y de civismo que se vive actualmente, es ocasionada en gran medida, por la ausencia de apropiación de los personajes, los hechos y los espacios que contribuyeron a formar la ciudad o región donde vivimos.

Por esto es necesario que, con ocasión de los 200 años de la Independencia de Colombia y de Cali, procuremos entre todos sintonizarnos con la historia que dio origen a nuestra idiosincrasia, nuestro desarrollo arquitectónico y nuestra región.

Un ejemplo de la importancia de los hechos del 20 de julio fue el aspecto económico, ya que a partir de ese momento se empezó a impulsar la economía con el aprovechamiento de los recursos que existía en Nueva Granada. Superando las directrices que el sistema comercial español le había impuesto a las colonias.

En el aspecto político, la dirigencia fue asumida por representantes de los criollos en los altos cargos. Además, los indígenas fueron declarados ciudadanos y con esto, aumentaron sus deberes con relación al gobierno

En este orden de ideas, el tema del Bicentenario se convierte en un proyecto de cultura ciudadana en el que todos debemos participar. Se busca formar a la comunidad sobre los hechos históricos y realizar actividades que permanezcan como recuerdo de los mismos pero en especial, de los 200 años de Independencia.

En la región ya existe un Comité de Trabajo por el Bicentenario del que hacen parte entidades del sector público, privado, académico, las Fuerzas Armadas, la Arquidiócesis y organizaciones del orden nacional con sede en Cali.

Este grupo ha logrado unir esfuerzos para sacar adelante una programación regional del Bicentenario que está encaminada, en lo que resta de 2009, a la realización de múltiples actividades académicas y formativas en las que se espera una participación masiva de la comunidad.

Para el próximo año 2010, se llevarán a cabo eventos que dejarán un recuerdo del Bicentenario de la Independencia Nacional y Local, buscando que el tema permanezca en el tiempo como memoria de nuestras raíces y del futuro que tenemos por construir.

La invitación es: apropiarse del Bicentenario como un proyecto de ciudad donde todos estamos dispuestos a poner un grano de arena para recordar nuestra historia, reconstruir nuestro presente y proyectar nuestro futuro.

La Expedicion Botanica Viernes, Mar 19 2010 

En el siglo XVIII, El Real Jardín Botánico de Madrid era una Institución importante para la Corona Española. Con la ilustración europea había crecido el interés por fomentar una ciencia útil y se vio en la botánica y sus aplicaciones un medio para cumplir tales objetivos.

De las principales expediciones, la de Nueva España recorrió México, parte de Centro América y algunas islas del Caribe; la de Perú y Chile viajó por buena parte de Chile, Perú y el sur de Ecuador, y la del Nuevo Reino de Granada, que estuvo a cargo de José Celestino Mutis, estudió parte de Colombia y Ecuador.

Entre los objetivos generales estaban los de clasificar, determinar, describir, dibujar y formar herbarios de plantas, tanto de las existentes como de las que se descubrieran. Pero las expediciones no estuvieron libres de otros objetivos que se fueron dando en el transcurso de ésta: la búsqueda de la quina, el cultivo de la canela, la recolección de metales preciosos y la exploración de posibles fuentes de madera para la construcción naval. Un objetivo claro de las expediciones botánicas antiguas y actuales estuvo atravesado por la etnobotánica, es decir, hablar con la gente local para saber qué utilizaba, para qué, cómo, etc. Nunca se colectaba sin esa información, de ahí que se pudieron conocer especies con efectos psicotóxicos, alimenticios y otros.

Las actividades de la expedición botánica en Colombia estuvieron centradas en Bogotá y sus alrededores, la laguna de Pedro Palo, la Mesa de Juan Díaz, Guaduas Honda y los alrededores de Mariquita.

La Expedición contó, además, con algunos comisionados que residieron y trabajaron en otras zonas; entre ellos el más importante fue Francisco José de Caldas, quien durante 4 años recorrió el actual territorio ecuatoriano recolectando plantas. Llegó a Bogotá en 1808 acompañado por una recua de dieciséis mulas cargadas de materiales de historia natural.

Otros miembros de la Expedición recorrieron el valle alto del río Magdalena. Allí estuvo como primer comisionado Fray Diego García, quién exploró entre La Palma y Timaná y llegó hasta la zona de los Andaquíes. García exploró durante casi cuatro años recolectando animales, muestras minerales, semillas y plantas. En Santander estuvo Eloy Valenzuela quien, durante el primer año, fue subdirector de la Expedición y luego se retiró por problemas de salud. Se estableció en Bucaramanga y desde allí siguió enviando material botánico.

Literatura en la Independencia Viernes, Mar 19 2010 

La literatura colombiana durante los convulsionados años de la independencia, así como todas las antiguas colonias españolas en el continente, se vio completamente influenciada por el ánimo político, lo que determinó el pensamiento y el estilo de los autores criollos. Pero la literatura colombiana no deja de ser heredera de la hispánica y aquel sabor independentista e inconforme ante el estado de cosas coincide a la vez con el romanticismo en boga que dominaría todo el siglo XIX en Colombia.

El discurso político de entonces, liderado por el Libertador Simón Bolívar, se vería representado además en el naciente periodismo republicano del cual Antonio Nariño sería uno de los precursores. El género epistolar y la poesía se abrirían espacios en búsqueda de la identidad de la naciente nación.

La decisión unánime de los padres de la patria de proteger y promover el idioma español o castellano en el suelo nacional, evidencia la gran importancia que la época daba a la palabra. De allí que sea Colombia la primera nación hispanoamericana en fundar en 1871 la Academia Colombiana de la Lengua, Ecuador lo hará poco después en 1874 con la Academia Ecuatoriana de la Lengua y Venezuela en 1883 con la Academia Venezolana de la Lengua para completar el cuadro de las naciones neogranadinas e integrarse posteriormente en lo que hoy se conoce como la Asociación de Academias de la Lengua Española (Panamá conformará su propia Academia Panameña de la Lengua por obvias razones en 1923).